5 tips para cuidar tu piel grasa

Producción de sebo en exceso, “zona T” algo conflictiva y un aspecto brillante (pero algo pegajoso al tacto) son sólo algunas características que usamos para definir una piel grasa. Donde los poros dilatados, puntos negros o granitos suelen ser las principales preocupaciones.
Si bien hay una gran variedad productos que prometen una piel perfectamente mate y libre de oleosidad, algunos de ellos podrían ser demasiado agresivos e incluso ser capaces de crearnos una dependencia por los efectos instantáneos que ofrecen. Sin embargo, a la larga dañan muchísimo la piel, al punto de deslipidizarla y empeorar aún más el problema inicial.
Así que si aún no logras dar con el equilibro en tu rutina, a continuación, te dejamos 5 simples tips que te ayudarán a controlar el exceso de sebo, pero sin perjudicar la salud de tu piel.
Haz la doble limpieza antes de dormir: Limpiar tu rostro con un limpiador de base oleoso y luego uno de base acuosa, es la clave para dejar tu rostro perfectamente limpio. ¿Por qué un limpiador de base oleosa si ya tengo mi piel lo suficientemente grasa? Un aceite o bálsamo de limpieza tienen la fórmula perfecta para ayudar a descomponer y eliminar el exceso de sebo y de impurezas asociadas a productos oleosos ¡Así que no te preocupes! estos productos NO sumarán oleosidad a tu piel ni obstruirán tus poros, son productos especialmente formulados para este paso.
Usa mascarillas de limpieza profunda una vez por semana: En este paso, las mascarillas de arcilla son las mejores para ayudar controlar el exceso de sebo de la piel y prevenir la molesta aparición de los odiados puntitos negros. Para que sean efectivas y no dañen tu piel, lo importante es usarlas una vez por semana o cada 15 días, pero nunca usarlas a diario ni dejar actuar por demasiado tiempo o podrías deshidratar el rostro.
Hidrata a diario con fórmulas ligeras: La piel grasa SÍ necesita hidratación. Cuando evitas hidratar tu piel reacciona produciendo más sebo para protegerse. Por lo tanto, en vez de evitar, presta atención a las fórmulas y elige las más adecuadas para ti. Aquellas ricas en agua como los hidratantes tipo gel o también las emulsiones- Pero eso no es todo, mantener ese aporte de hidratación durante el día con alguna bruma será de gran ayuda.
Prefiere tónicos suaves y sin alcohol: Este paso es donde más daño podemos hacer a nuestra piel. En el mercado para piel grasa, los tónicos astringentes ricos en alcohol son abundantes. Y aunque el alcohol no es algo que queramos que relaciones a daño, tienen un punto en contra que es dañar tu barrera cutánea cuando es mal utilizado, cuando la fórmula no es equilibrada o cuando tu rutina aún no está bien construida. Por lo tanto, el consejo es que en vez de centrar tu objetivo de compra en productos que eliminen la grasa de tu piel al instante, prefieras un tónico que aporte hidratación y que su formulación tenga algún ingrediente que naturalmente te ayude a controlar el exceso de sebo, pero con mejores resultados a largo plazo y sin dañar tu piel.
Anímate con nuestras líneas de aloe y té verde: Estos dos ingredientes son favoritos indiscutidos para comenzar a cuidar una piel grasa. Ambos, son potentes hidratantes, se sienten muy refrescantes en la piel y muy ricos en antioxidantes. Además, cuando son los ingredientes estrella de sus líneas (como con Isntree) encontrarás las fórmulas perfectas para aportar hidratación, sin aportar oleosidad o pesadez innecesaria a la piel.

 

Deja un comentario