¿Es necesario refrigerar tus cosméticos?

Seguro más de alguna vez escuchaste que un cosmético funciona mejor si lo pones dentro del refrigerador. Por esa misma razón, es que los famosos mini refrigeradores para el cuidado de la piel se han convertido en un nuevo objetito de deseo para muchos fanáticos del skincare. Pero, ¿cuál es la verdad en esta nueva tendencia? ¿Las bajas temperaturas son realmente beneficiosas para los productos?

La respuesta es: Depende.

Si bien es cierto que un cosmético se mantiene mejor a “bajas temperaturas”, la mayoría está formulado de tal manera que pueda mantenerse en buenas condiciones en temperaturas medias que no superen los 23 grados. Es decir, el ideal es un lugar fresco, seco y alejado de cualquier fuente directa de calor. 

Si el producto no indica refrigerar en sus instrucciones, mejor no lo hagas. Si lo haces y eres del tipo olvidadizo u olvidadiza que deja el producto afuera de vez en cuando, de nada servirá volver refrigerar. Al contrario, los cambios de temperatura no son nada buenos y sólo ayudan a perjudicar la estabilidad y funcionalidad de tus cosméticos. 

Así que cuando decidas refrigerar, debes continuar manteniendo todo en el mismo lugar.

Sin embargo, hay ingredientes que pueden beneficiarse muchísimo con temperaturas más frías como es el caso de la vitamina C. Uno de los ingredientes más populares, pero también de los más delicados cuando se presenta en un formato concentrado y más acuoso como un sérum, ya que al ser de una naturaleza muy inestable, necesita refrigeración obligatoria para asegurar una mejor conservación, y ahí sí que no podemos ceder. 

Entonces, ¿refrigerar podría ayudar a extender la vida útil de un producto?

Aquí la respuesta es un NO rotundo. Si bien hay casos excepcionales como la vitamina C que necesita un ambiente frío para mantenerse estable, esto no quiere decir que vaya a durar más tiempo. Todos los cosméticos tienen conservantes que permiten que el producto dure por un período determinado y la refrigeración nunca extenderá las fechas de caducidad. 

 ¿Cuándo tener un mini refri es un SÍ?

Si usas mascarillas de tejido, cremas tipo gel (¡Hola Aloe Vera!), parchecitos de hidrogel y por supuesto, alguna vitamina C de 5% en adelante, y lo que buscas potenciar la frescura de este tipo de cosméticos, refrigerarlos puede ser un graaan aliado. 

En el caso de las mascarillas tipo sheet masks. Es de esos cosméticos que podemos mantener refrigerados siempre, pero es más recomendado si las pones 15 a 20 minutos antes de usarlas. Ese efecto frío viene muy bien en aquellas calmantes o descongestionantes.

Después de ir a la playa, de la depilación, rasurado, o simplemente cuando necesitamos bajar la temperatura de la piel, aplicar un buen gel de aloe (como nuestro fav de Holika Holika) entregará PURA FRESCURA sobre la piel. Si lo pones a refrigerar, recuerda volver a guardarlo después de cada uso. Lo peor es que el cosmético viva entre temperaturas diferentes.

Y si eres fan de los parches de hidrogel ¿qué mejor que mantenerlos fresquitos? 

Si lo que buscas es refrescar, hidratar, pero también descongestionar la zona del contorno de ojos, refrigerar este tipo de productos te entregará una experiencia casi tipo Spa.  Ya sea unos minutitos antes de la aplicación o dejarlos de manera permanente, este adorado paso se sentirá mil veces mejor estando fresquito en tu piel.

¿Y para ti, qué producto no falla?