Cómo Exfoliar: Guia Rápida Para Usar Ácidos Exfoliantes En Tu Rutina

Cuando hablamos de exfoliación, surgen muchas preguntas y confusiones al respecto. ¿Cómo exfoliar la piel de la manera correcta? ¿Cuáles son los productos más adecuados para hacerlo de forma segura? Si ya eres un fan del cuidado facial de seguro escuchaste algo acerca de los “exfoliantes químicos”. ¿Te suenan familiares términos como el AHA, y el BHA? ¡Sigue leyendo y aprende todo acerca de qué son los exfoliantes, y cómo emplearlos adecuadamente!

Pero primero… ¿A qué nos referimos con “exfoliación química”? Pues bien, primero hay que tener en cuenta que, sea del tipo que sea, la exfoliación es un paso extra en tu rutina y su objetivo principal es remover células muertas de la superficie de la piel, tanto para iluminar, suavizar, o aumentar la frecuencia del ciclo de renovación celular que, pasado los años se va ralentizando. También, si llevas hábitos inadecuados como por ejemplo la exposición al sol sin protección, una buena exfoliación puede ayudarte con la salud de tu piel. 

La exfoliación, sea cual sea la que empleas,  jamás es un paso que se siga diariamente, ya que corres el riesgo de irritar tu piel y debilitar la barrera cutánea. La frecuencia de la exfoliación varía de acuerdo a las necesidades de cada cutis, pero en general si tienes piel mixta o grasa, puedes hacerlo dos o tres veces por semana, para pieles secas, una o dos veces por semana, y las pieles sensibles con una vez a la semana tienen suficiente.

Los exfoliantes faciales pueden ser físicos, que son los más conocidos, y consisten en productos con pequeños gránulos que son los que hacen el efecto de exfoliación, removiendo piel muerta y suavizando la piel. Se trata de los exfoliantes que siempre hemos conocido y utilizado.

Sin embargo, este tipo de productos en ocasiones pueden ser muy agresivos e irritantes para la piel, es por eso que en los años más recientes se ha observado el surgimiento de los llamados exfoliantes químicos. ¿Quieres aprender cómo exfoliar la cara de una manera más gentil con tu piel? Te contamos todo acerca de la exfoliación química.

Este tipo de exfoliación consiste en la aplicación de ciertos ácidos y principios activos que hacen un suave efecto peeling en la piel, eliminando capas de piel muerta, sequedades e imperfecciones de manera paulatina y de forma más cuidadosa que un exfoliante físico. 

Dentro de este tipo de exfoliantes faciales, hay una gran variedad, cuya selección dependerá de tu tipo de piel y sus necesidades específicas. Para entender cuál es el mejor para tu piel, a continuación te dejamos una breve descripción de aquellos más utilizados dentro del K-beauty.

¿Tienes piel mixta a grasa o puntos negros?
Los Beta hidroxiádicos (BHA) como el ácido salicílico o salicilato de betaína  son capaces de penetrar mejor en los poros debido a su naturaleza liposoluble, ayudando a la eliminación de puntos negros, comedones, y como tratamiento estrella en piel con tendencia al acné

¿Piel normal a seca, con tono disparejo y/o líneas de expresión?
Los Alfa hidroxiácidos (AHA) como el ácido glicólico, ácido láctico y ácido mandélico son los más usados dentro del K-Beauty para este tipo de ideal, y serán ideales para ti. Al ser del tipo hidrofílico, estos ácidos ayudan a renovar las capas superficiales de la piel, estimular la síntesis del colágeno y elastina, combatir la hiperpigmentación, siendo también ideales para desinflamar granitos.

Actualmente los polihidroxiácidos (PHA) son una gran alternativa a los AHA tradicionales por su efecto suave y amable en pieles sensibles, así mismo una nueva tecnología apunta a los lipohidroxiácidos  (LHA) como una opción más gentil para los amantes del BHA.

Y aunque no son exfoliantes como tal, existen vitaminas con efectos despigmentantes como la vitamina C que, en su forma de ácido ascórbico es una de las más utilizadas y efectivas.

¿Cuándo y cómo debería usar ácidos?

En cuanto al momento del día para hacerlo, puedes escoger el que más te acomode, pero de preferencia es ideal hacerlo de noche, ya que aunque no todos los ácidos fotosensibilizan la piel, por seguridad lo recomendable es que prefieras usarlos dentro de tu rutina nocturna. También es buena idea aplicar productos hidratantes y calmantes posteriormente a una exfoliación, ya que la piel puede estar un poco más sensible.

La variedad de exfoliantes químicos es amplia, pero recuerda… ¡No los necesitas todos! Inclúyelos sólo si sientes que tu piel se verá beneficiada con alguno. 

Si no sufres de puntos negros, ni tienes una piel con tendencia al acné, puedes prescindir del uso de un producto con BHA por ejemplo. Y si no tienes manchitas que te molesten, y las líneas de expresión no te preocupan, entonces el AHA no es para ti.

En el caso que tengas diversas preocupaciones, como el exceso de puntos negros, oleosidad, marquitas de acné, tono disparejo y líneas finas, sí puedes utilizar ambos tipos de ácidos. En ese caso, si no conoces bien a tu piel, la recomendación es nunca utilizarlos “uno sobre otro” sino más bien de forma localizada (BHA en tu zona “T” y AHA en las zonas que quieras despigmentar.), o intercalar su uso cada día.

Si tu piel es sensible y quieres tratar arruguitas y manchas, un PHA es la opción para ti ya que además de ofrecer los mismos beneficios de un AHA, su ventaja es que ayudan a fortalecer la barrera de la piel y a humectar la piel.  Y por si fuera poco, no fotosensibilizan la piel.

Y por último pero no menos importante, respecta el correcto orden de uso de estos productos. 
  • Si usas un tónico balanceante, los ácidos irán después él. En cambio, 
  • Si usas un tónico hidratante, los ácidos deben ir antes de él. 

Recomendaciones

  • Si usas ácido ascórbico (la vitamina C) y quieres incorporar ácidos en tu rutina, la mejor opción es dejar los ácidos para la noche y beneficiarte con todo el poder antioxidante que puede entregar tu vitamina C en el día.

  • Al comenzar con estos productos, nunca te olvides del protector solar. Sin una adecuada protección, podrás perder todo el fabuloso trabajo que los ácidos están haciendo por tu piel, haciéndola más propensa a manchas e hiperpigmentación.

  • Si no conoces tu piel, nunca mezcles más de un ácido en la misma rutina. 
  • Incorpóralos de manera progresiva, tanto en frecuencia como en concentración. De esa forma tu piel se va habituando y haciendo resistente a ellos.
  • Déjalos actuar por al menos 15 minutos antes de seguir con tu rutina (a excepción de los pads con PHA).
  • Realiza el test de parche antes de aplicarlos directamente en tu rostro.

Si te has decidido y vas a comenzar en la aventura de los ácidos, ¡procura tomar todas las precauciones necesarias! Y no te olvides que tanto los ácidos exfoliantes como la vitamina C, pueden provocar purga al incorporarlos en tu rutina. Esta reacción se ocasiona por la aceleración de la renovación celular y la notarás por la presencia de granitos inesperados que salen en tu piel pero ¡no te asustes! Este tipo de brotes son totalmente normales y deben pasar luego de unos días o pocas semanas. 

En el caso que los granitos sean frecuentes luego de 3 meses o más luego de incorporar este paso, entonces podría ser una reacción alérgica, por lo que se recomienda suspender el uso del producto y acudir al dermatólogo.

Recuerda que el efecto a corto o largo plazo depende de la concentración y formato del producto. No es lo mismo usar un jabón de limpieza con ácidos, que una esencia o una crema formulada con estos ingredientes activos, siendo estos últimos mucho más potentes y con mayor posibilidad de causar una reacción. 

¡Anímate a incorporar ácidos en tu rutina y luce una piel bella y sobre todo, sana!

¡A continuación te dejamos nuestros recomendados!

Deja un comentario